Archivo para marzo, 2011

Metabolismo y sacrificio santo

Posted in Este cuerpo no es mío with tags , , , , , , , , , , , , , , , , on 25 marzo 2011 by nutricionespiritual

Cuando era niño, mi madre utilizaba (y, de hecho, sigue utilizando) muy frecuentemente una frase: “Ya duérmete porque en la mañana no te vas a querer levantar”. Muchas veces intenté levantarme temprano, a veces lo lograba uno o dos días pero no más que eso. Normalmente tenía sueño toda la mañana pero parecía como si me inyectaran energía a partir de las 3 de la tarde. Completamente despierto, activo y así podía pasar horas, por la noche no tenía sueño otra vez. Mamá decía que lo que pasaba era que mi “reloj biológico” estaba alterado.

Conforme pasó el tiempo, me di cuenta que en la vida tenemos patrones biológicos de funcionamiento. Generalmente despertamos a la misma hora, comemos a la misma hora, dormimos a la misma hora e incluso vamos al baño a la misma hora. Aunque tú creas que eso no ocurre, pregúntate por qué cuando hay un día feriado y quieres dormir un poco más terminas despertando a la misma hora como si fueras a trabajar.

Muchas enfermedades están ligados a la omisión de este principio. Te has preguntado ¿Por qué hay personas que comen mucho, de todo y nunca engordan, mientras que hay otros que con comer un poco de grasa parece que aumentan 10 kg? La respuesta está en un metabolismo lento y una alteración del reloj biológico.

El metabolismo, en palabras sencillas y comunes, es el motor de energía de tu cuerpo, es el que se encarga de procesar los alimentos y convertirlos en energía que necesitas para que respires, domas, duermas, vayas a l trabajo y demás. Cuando nuestro reloj biológico se “atrasa” por malos hábitos, el metabolismo se vuelve lento y muchas veces tendemos a engordar.

Imagina que tienes un auto, al cual le pones gasolina sólo cuando te acuerdas, casi nunca le cambias el aceite, no le das mantenimiento y nunca le has cambiado las llantas, invariablemente, no va a funcionar correctamente, pero si lo cuidas, si le realizas el mantenimiento periódicamente, si le pones gasolina de mejor calidad y le cambias el aceite, su rendimiento será mayor.

Lo mismo pasa con tu cuerpo, no puedes descuidarlo toda la vida sin que te pasen la factura. Alguien dijo en una ocasión que “lo más irónico del ser humano es que gasta su salud tratando de obtener dinero y al final gasta todo su dinero tratando de recuperar su salud”.

Nuestro cuerpo no es nuestro, es propiedad de Dios y nosotros simplemente somos mayordomos, administradores de la salud que el Señor nos ha dado y tarde o temprano, tendremos qué responder por el bien que se nos ha confiado.

1ª de Corintios 6:19 nos recuerda que nuestro cuerpo es “Templo del Espíritu Santo”. Hace unos años tuve la oportunidad de conocer a un hombre en Tabasco, México cuyo trabajo era ser “Guarda-templo”. Su vida estaba dedicada a cuidar, dar mantenimiento, proteger la casa de Dios. Nosotros también somos guarda-templos de nuestro cuerpo. Necesitamos aprender cómo cuidarlo para presentar nuestro cuerpo en “sacrificio vivo, santo, agradable a Dios” y continúa diciendo el Apóstol Pablo en Romanos 12, que esta es nuestra forma “racional”, inteligente de rendir culto, de rendir adoración a Dios.

En el pueblo de Israel, el sacrificio, ya fuera buey, cordero, macho cabrío o paloma, siempre tenía que ser “sin defecto”, limpio, puro. No se podía llevar al altar un cordero que tuviera la pata rota o que estuviera enfermo, porque Dios es puro y el sacrificio que se le ofrezca también debe serlo (Ver levítico 4).

Las ofrendas por el pecado tenían como finalidad restablecer la relación con Dios, que se había roto por el pecado cometido voluntaria o involuntariamente.

Ahora pensemos en cómo está nuestro cuerpo ante la presencia de Dios ¿Se encuentra puro, limpio, santo?

Hay una forma de limpiar nuestro cuerpo, volverlo santo, agradable a Dios. Elena White brinda 8 principios gratuitos para limpiar nuestro cuerpo físico de tal forma que podamos recobrar el estado de salud perdido, o por lo menos mejorar la salud actual, acelerar el metabolismo y poner nuestro reloj biológico a tiempo. Normalmente se le recuerda con el acrónimo ADELANTE, aunque en una ocasión un gran médico misionero me enseñó que el acrónimo CANTADLE sería más apropiado en el marco de la adoración.

CANTADLE implica

CONFIANZA EN DIOS: “Encomienda a Jehová tu camino, confía en Él y Él hará” (Salmo 37:5). Echa todo tu ansiedad sobre Jesús porque Él tiene cuidado de nosotros (1ª Pedro 5:7). Las personas que practican su religión y que tienen fe son menos susceptibles a las enfermedades.

AIRE: “El viento sopla por donde quiere, y aunque oyes su sonido, no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así también sucede con todos los que son nacidos del Espíritu” (Sn Juan 3:8). Respirar profundamente, y sobre todo por las mañanas, permite una mejor oxigenación a todas las células del cuerpo y limpia todo el sistema respiratorio. Lo mismo pasa cuando dejas que el Espíritu Santo entre en tu ser, sobre todo por las mañanas.

NUTRICIÓN: No cabe duda que la adecuada alimentación es fundamental para un buen funcionamiento del cuerpo y de la mente. “Los cereales, las frutas carnosas, las oleaginosas y las legumbres constituyen el alimento escogido para nosotros por el Creador. Preparados del modo más sencillo y natural posible, son los comestibles más sanos y nutritivos. Comunican una fuerza, una resistencia y un vigor intelectual que no pueden obtenerse de un régimen alimenticio más complejo y estimulante. (Elena g. White, Ministerio de Curación p. 228)”. Estudia la dieta del Edén (Génesis 1:29) y recibirás una nutrición adecuada, pero no olvides la dieta de Jesús “Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió y terminar su obra” (Juan 4:34 NVI)

TEMPERANCIA: El dominio propio es, quizá la cualidad más urgente en la vida del cristiano actual y solamente puede venir de Dios “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio” (2ª Timoteo 1:7). En resumidas cuentas, La temperancia es una adherencia a todo lo que promueve la salud  y la eliminación de todo lo dañino (Elena G. de White).

AGUA: El agua es inherentemente básica para el cuerpo humano, el 100 % de las reacciones bioquímicas del cuerpo se dan en agua, si no tomamos suficiente agua, nuestro metabolismo se verá afectado y nuestra espiritualidad también, ya que Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; Mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás;
sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. (Juan 4:14). De Igual modo “el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios” (Juan 3:5).

DESCANSO: Descansar adecuadamente todos los días, así como semanalmente es importante para la vida física, nos ayuda a reponer fuerzas y ayuda a que mejore nuestro metabolismo basal, lo que a la postre nos brindará mayor salud. Aunque el verdadero descanso sólo está del lado de Jesús: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28)

LUZ SOLAR: Una ligera exposición a la luz del sol diariamente de no más de 15 minutos, ayuda a la síntesis de vitamina D en nuestro cuerpo y mejora nuestro estado de ánimo, así también “Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el sol de justicia y en sus alas traerá salvación”. (Malaquías 4:2).

EJERCICIO: Es bien sabido por todos que aquello que no se usa, se atrofia. El cuerpo que no se mueve, tiene un metabolismo lento, se llena de grasa y pierde su capacidad. Es por ello que necesitamos ponernos a trabajar. La Biblia da muchas pruebas de que cuando utilizamos lo que Dios nos ha dado los beneficios son mayores y se multiplica el talento, la fuerza, los dones que hayamos recibido, cuando no se trabaja lo que Dios nos da, hasta lo que tenemos nos es quitado por ser administradores inútiles (Mateo 25:14-30). De igual modo, la vida cristiana requiere acción, Pablo daba la recomendación a Timoteo que se “ejercitara para la piedad” (1ª Timoteo 4:7). Practica las virtudes cristianas y te darás cuenta que cada vez será más fácil representar a Cristo.

Finalmente mi hermano, el punto principal es el siguiente. Físicamente se requiere seguir las recomendaciones divinas para que tu cuerpo funcione correctamente y lo puedas presentar como un sacrificio “vivo”, pero un cuerpo sano, sólo es agradable a Dios cuando está “santificado” por Cristo Jesús.

Mi oración a Dios es la misma que hacía el apostol Juan en 3ª de Juan 2 “Querido hermano, oro para que te vaya bien en todos tus asuntos y goces de buena salud, así como prosperas espiritualmente” (NVI).

 

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Para la gloria de Dios en el fin del mundo

Posted in Churchal, El mundo en que vivimos, Este cuerpo no es mío with tags , , , , , , , , , , on 18 marzo 2011 by nutricionespiritual

Esta mañana, al estudiar el matinal, recordé uno de los versículos que más me han servido durante mi carrera. 1ª de Corintios 10:31. Lo he repetido tantas veces que hay ocasiones en que creo que lo desgasto de tanto usarlo y deja de tener el significado real que conlleva. “Por tanto pues, si coméis o bebéis o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la Gloria de Dios” (1ª Cor. 10:31 RV60)

La comida y la bebida deben servir para glorificar a Dios. El diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, en su 22ª edición, define la palabra glorificar como “Reconocer y ensalzar a quien es glorioso tributándole alabanzas”. Desde esta perspectiva, si mi alimento glorifica a Dios, mi comida y mi bebida son mi alabanza. Y alabar, según el mismo criterio de definición, implica “elogiar o celebrar algo o a alguien”.

Aunque el diccionario es sumamente imperfecto, creo que nos da un matiz importante para reflexionar. Todo lo que comes y todo lo que bebes es una forma de elogiar, celebrar y reconocer quién es Dios, cómo y por qué le sirves.

Cuando tú y yo nos alimentamos estamos alabando, estamos adorando, y en el marco del gran conflicto cósmico, sólo hay 2 seres en todo el universo que se disputan la adoración. O Dios, o Satanás. Y de ellos solo hay Uno que realmente es digno de alabanza y adoración (el salmo 65 y muchos otros textos más describen las razones).

Si tu comida no cumple esa función, si tu comida no es una alabanza a Dios, simplemente no sirve. Muchas veces pensamos en alimentos desde la perspectiva de lo que me gusta a mí, de lo que se me antoja, de lo que yo quiero, pero esa es una perspectiva que NO glorifica a Dios, y si no glorifica a Dios, si no lo alaba, solamente puede alabar a Satanás.

Durante mucho tiempo escuché que la reforma pro-salud es parte del mensaje del tercer ángel y no entendía por qué (quizá porque se predicará en el tiempo del fin) pero hoy quiero darte la respuesta: Hoy, en el tiempo del fin, tu forma de comer, de dormir, llevar una vida sobria y un estilo de vida saludable, son formas de tributar la adoración al único Dios que merece la Honra, la Gloria y el Honor (Apoc. 4:11, Apoc. 5:11). Si tu estilo de vida no refleja al Dios al que sirves, indirectamente estás sirviendo al enemigo.

Tal vez suene radical, pero con Dios “se está o no se está” y en el tiempo del fin las cosas se van complicando más. ¿Quieres saber por qué no somos capaces de recibir más luz y espiritualidad? Porque saturamos nuestras avenidas del alma, porque embotamos nuestros sentidos con el internet, con la televisión, con el Ipod, con la sensualidad y hasta con la coca-cola que nos tomamos ayer. Nuestro estilo de vida refleja nuestra adoración. Si no consideramos este principio tan importante, no importa cuánto asistamos a la iglesia, cuánto nos esforcemos por servir a Dios, cuánto luchemos por ser mejores cristianos, siempre volveremos a desviar nuestra forma de adorar.

La segunda venida de Cristo está a la vuelta de la esquina. La segunda venida de Jesús está más próxima que cualquier otro evento, no hace falta ser un genio para observar las devaluaciones de las monedas mundiales, para ver cómo se matan millones de personas en el medio oriente y a la vuelta de tu cuadra, para observar las catástrofes naturales, los terremotos, los tsunamis y las posibles explosiones nucleares.

El ser humano se está autodestruyendo mientras cree que evoluciona hacia un mundo mejor y una sociedad utópica. El medio ambiente que Dios nos dio para cuidar en el Edén hoy está en ruinas.

Pero la buena noticia es que el mundo mejor sí está cerca, Cristo está a la puerta terminando de preparar la tierra nueva, revisando los últimos detalles, tocando el corazón de muchas personas e incluso tocando el nuestro para que llevemos el mensaje de salvación a los que no lo conocen.

Pronto llegará ese día donde El Señor mismo “Con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios descenderá del cielo” (1ª Tes. 4:17) y “Todo ojo le verá, aún los que le traspasaron” (Apoc. 1:7). Muy cerca está el día cuando Dios vendrá a llevarnos a un lugar donde ya no habrá “Más muerte, más llanto, más clamor, ni dolor, porque las primeras cosas habrán pasado” (Apoc. 21:4).

¡Cristo viene pronto! Mira las noticias y lee tu Biblia, las catástrofes mundiales no son obra de la casualidad, son señales de la pronta venida de Cristo Jesús.

Aprendan de la higuera esta lección: Tan pronto como se ponen tiernas sus ramas y brotan sus hojas, ustedes saben que el verano está cerca.  Igualmente, cuando vean todas estas cosas, sepan que el tiempo está cerca, a las puertas. (Mateo 24:32-33 NVI)

Pero tú y yo tenemos que estar listos para ese momento. Nuestra forma de comer, nuestra forma de vivir debe servir para glorificar a Dios, porque de lo contrario “Si alguien adora a la bestia y a su imagen, y se deja poner en la frente o en la mano la marca de la bestia, beberá también el vino del furor de Dios, que en la copa de su ira está puro, no diluido. Será atormentado con fuego y azufre, en presencia de los santos ángeles y del Cordero. El humo de ese tormento sube por los siglos de los siglos. No habrá descanso ni de día ni de noche para el que adore a la bestia y su imagen, ni para quien se deje poner la marca de su nombre.” ¡En esto consiste la perseverancia de los santos, los cuales obedecen los mandamientos de Dios y se mantienen fieles a Jesús! (Apoc. 14:9-12 NVI)

Oigamos la voz del Señor, estemos atentos y comamos de tal forma que alabemos, adoremos y Glorifiquemos a Dios. No vaya a ser que, por descuidar este punto tan importante, nos pase “como en tiempos de Noé. Porque en los días antes del diluvio comían, bebían y se casaban y daban en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca; y no supieron nada de lo que sucedería hasta que llegó el diluvio y se los llevó a todos. Así será en la venida del Hijo del hombre” (Mateo 24:37-39 NVI).

Principios básicos para conocer a las mujeres.

Posted in El mundo en que vivimos with tags , , , , , , , on 8 marzo 2011 by nutricionespiritual

Madres, amigas, doctoras, genios de lámparas maravillosas que curan todo con un beso y una sonrisa, fuentes de inspiración eterna para músicos, poetas, fotógrafos, pintores y toda clase de artistas. Con sólo una figura hermosa, una cara bonita, una sonrisa o una palabra son capaces de poner el mundo a sus pies mientras que una lágrima suya puede derretir el corazón más duro.

Maestras de la seducción, la coquetería y el encanto, pero al mismo tiempo maltratadas y pisoteadas tantas veces durante siglos. Resistentes por amor.

¿Quiénes son estos seres tan maravillosos? Se llaman Mujeres, aunque la Biblia dice que su nombre real es “varona” porque fue tomada del varón (Génesis 2:23), pero creo que Dios nos hizo un favor al crear a las mujeres de nosotros para recordarnos que no podemos maltratar ni menospreciar aquello que es parte de nosotros.

Muchas veces he pensado que Dios no tenía ninguna necesidad de crear a Eva de una costilla de Adán. Pudo haberla creado, como a él, del polvo de la tierra, pero era necesario que Adán la considerara mucho más que una simple criatura. Eva no era igual que un árbol, un elefante o el río más hermoso del Edén. Eva era como él. Eva era “Hueso de sus huesos y carne de su carne” y por lo tanto, era parte de él.

He tenido la oportunidad de convivir con estos maravillosos seres los últimos años de mi vida y he descubierto que si tan solo nos quitáramos las barreras culturales y emocionales que nos separan como géneros, si tan solo nos olvidáramos de los mitos y los tabúes sociales que nos hemos impuesto, descubriríamos que quizá no son tan complicadas como parece.

Vayamos al primer principio: La mujer es parte del varón y como tal, tiene necesidades que deben ser suplidas. Virginia Henderson (Una reconocida enfermera) propone 14 necesidades básicas del ser humano: Respirar, comer, beber, Eliminación de sustancias perjudiciales, moverse, dormir y descansar, son algunas de ellas. Estas necesidades básicas deben ser suplidas para que una persona exista. Si la mujer es parte de ti, suple sus necesidades.

Todo Casanova sabe que para conquistar una mujer es necesario suplir sus necesidades emocionales, su necesidad de seguridad, su necesidad de ser escuchadas, porque (lean bien esto caballeros) las mujeres DEBEN ser escuchadas. El problema no es durante el cortejo, el principal problema radica en que una vez que conquistamos creemos que esas necesidades ya no deben ser suplidas.

Estas necesidades básicas, no son solo con la pareja, son con cualquier mujer que nos rodea, ya sea nuestra madre, nuestra hija, nuestra esposa, nuestra hermana. No importa quien sea. Mientras sea mujer, debe ser escuchada con atención. No entendemos, como hombres, la importancia de esto, pero las mujeres deben ser escuchadas, no oídas, sino escuchadas y no para que ofrezcamos soluciones a sus problemas, sino simplemente porque es una necesidad.

El segundo principio es que No somos iguales: Nuestros problemas con el sexo opuesto se basan en nuestro desconocimiento del mismo y en nuestra tonta idea de que somos iguales. No hace falta ser genios para darnos cuenta que los hombres y las mujeres no somos iguales, somos distintos física, emocional, psicológica y espiritualmente. Somos seres distintos creados uno de otro y los dos, directamente de Dios.

Durante siglos, y en todas las sociedades, se trató a la mujer como un objeto más, como alguien que no piensa, que no sabe, que no entiende, que sólo sirve para la cocina y para la procreación, mientras que durante los últimos 50 años se trata a la mujer como el ombligo del mundo. Hoy las mujeres gritan a los 4 vientos que son “iguales” a los hombres. ¿No se han visto en un espejo?

Las mujeres no son iguales a los hombres. No podemos buscar la igualdad con alguien que a todas luces es distinto a nosotros. Las niñas no “giran” como los niños, las niñas no “vuelan” como los niños, las niñas no “lloran” como los niños.

Los hombres y las mujeres somos distintos. Lo que ha generado la idea de que somos iguales es la ambigüedad de los caracteres sexuales. Hoy la moda son “hombres con bolso”, mujeres que se emancipan sobre el hombre, madres que les gritan a los padres y hombres que quieren ser mujeres. Lo que realmente deberíamos buscar es la equidad, que se nos trate de la misma manera simplemente porque todos somos creados por Dios.

Hombres y mujeres somos distintos y debemos estar orgullosos de nuestras diferencias aceptando que son las diferencias las que nos hacen complementarios. A los hombres nos cuesta mucho sentir cuando pensamos mientras que a las mujeres les cuesta mucho pensar mientras sienten. Por eso nos necesitamos los unos a los otros.

Sin mujeres, el mundo sería gris, negro o blanco, pero gracias a nuestras diferencias tenemos colores, formas, tamaños, flores, corazones y todas esas cosas que las niñas tienen tiempo para poner. Un departamento de soltero es un asco, pero un hogar es hermoso. Somos distintos, y Gloria a Dios porque lo somos.

Tercer principio: Las mujeres también son hechas a la imagen de Dios. A veces pintamos a Dios como un “anciano” sentado sobre una nube, otras tantas lo pintamos como un hombre bueno que alimenta multitudes, muchas otras como una blanca paloma que desciende del cielo, y aunque todo esto es cierto, quiero recordarte que Dios no es exclusivamente alguna de estas imágenes. Dios es todas ellas.

Cuántas veces Dios se ha mostrado en figuras femeninas como “La mamá de los pollitos” que ha querido juntarlos pero no se dejan, dice que “sufre dolores de parto” por nosotros, “aunque tu padre y tu madre te dejen, Dios no te abandona”.

Dios tiene tantos rasgos masculinos como femeninos porque Él es todo. Simplemente Él es Dios y nosotros, hombres y mujeres, hemos sido creados a imagen suya. El ser humano sólo está completo en pareja pues, como dice Ricardo Arjona, “de pareja vinimos y en pareja hay que terminar”, porque solamente así puede reflejar de mejor manera el carácter de Dios.

Las mujeres nos ayudan a ser mejores personas como nosotros les ayudamos a sentirse realizadas (Aunque a veces ellas digan lo contrario).

Las mujeres son nuestra ayuda idónea, nuestro complemento, el hueso de nuestros huesos y la carne de nuestra carne. Alguien dijo que “La mujer fue creada de la costilla del hombre; no de su cabeza para ser superada, ni de sus pies para ser pisoteada. Fue hecha de su costado para ser igual, debajo de su brazo para ser protegida, y, muy cerca de su corazón para ser amada”.

Ojalá los hombres aprendamos un poquito más de las mujeres. Feliz día internacional de la mujer 2011.

 

Sabemos más de lo que hacemos

Posted in Churchal, El mundo en que vivimos with tags , , , , , , on 4 marzo 2011 by nutricionespiritual

Hola. Hoy me interesa compartir contigo una reflexión con respecto al saber y el hacer.

Existe en México (y tengo entendido que en algunos lugares de Latinoamérica y España) un programa de TV llamado “Todo el mundo cree que sabe” o “¿Sabes más que un niño de primaria?” donde los participantes tienen que responder una serie de preguntas de educación básica ayudados por algunos niños que cursan esa educación con la finalidad de obtener algunos premios, sin embargo, muy pocos logran contestar correctamente las 10 preguntas y casi nadie logra hacerlo sin la ayuda de los niños.

¿Qué pasa? ¿Con el tiempo olvidamos las cosas? La realidad es que en esta vida todo lo que no se usa, se atrofia. Y el conocimiento no es la excepción. Saber es importante en nuestra existencia porque nos abre puertas que, de otra manera, sería muy difícil abrir. Sencillamente, al poner esta palabra en Google, el buscador arroja más de 195 millones de resultados que se exponencian si añadimos sinónimos como conocimiento, sabiduría, ciencia y más. Esto sólo es una muestra de la importancia del saber.

Todos hemos escuchado historias de personas que, sin haber aprendido a leer y escribir han logrado grandes cosas, sin embargo son la minoría. Muchos de ellos, en momentos claves de la vida han pedido sabiduría a Dios y la han obtenido, porque acuden a la fuente principal de conocimiento o se han esforzado por saber algo (un oficio o negocio) y terminan siendo grandes conocedores en esa área de estudio.

Pero el punto principal es que casi todos nosotros tenemos conocimiento en algo. Sabemos algo. Tenemos información valiosa que solamente sirve cuando la aplicamos y este es el punto de hoy.

Toda la información, todo conocimiento que puedas conseguir en la vida es inútil si no te sirve en la vida práctica. Me ha tocado ver predicadores y conferenciantes que hablan del amor y la unidad y en lo más íntimo de su hogar no pueden convivir con su familia.

Quizá (como yo) hayas tenido algún maestro de educación física que pareciera que nunca puso en movimiento ninguno de sus músculos. O quizá tú mismo o yo mismo seamos personas que sabemos mucho de algo, pero no lo llevamos a la práctica.

En la Biblia, Salomón es el mejor ejemplo de esto. Un hombre que al principio de su reinado sobre el pueblo de Israel fue grande, el más sabio de todos los tiempos, pero que cometió errores que otros más pequeños no hubiesen cometido. Él mismo declaró que es una pérdida de tiempo el conocimiento sin acción, es “Correr tras el viento” (Ecl. 1:14)

Santiago 4:17 declara que aquel que sabe hacer lo bueno y no lo hace se encuentra en pecado. El pecado nos separa de Dios y finalmente hace que invalidemos el sacrificio de Cristo. Cuando sabemos y no hacemos estamos realmente metidos en problemas. Nos convertimos en gente de doble moral, en personas que no vivimos de acuerdo a la luz que hemos recibido y cuando estemos frente al supremo tribunal contará tanto lo que sabemos como lo que hacemos.

Mateo 25 lo explica detalladamente. Si sabes que tu hermano tiene hambre pero no suples su necesidad no eres digno de conocer al Rey del Universo. En cambio, si sirves, si haces, aunque no sepas, tendrás una gran recompensa.

Sabemos que el servicio abnegado es la constante del cielo, pero muchas veces se nos dificulta ayudar a las personas necesitadas. Sabemos que Jesús vino a nacer de la forma más humilde que existía en su tiempo y nosotros nos vestimos de lujos y regalos para celebrar su nacimiento. ¿Qué irónico no crees?

En materia de alimentos, cuántas veces sabemos que tal o cual alimento nos “hace daño”, nos enferma, pero con tal de disfrutar el pequeño momento de un sabor delicioso… “Pecamos”. Sabemos que nos daña, pero preferimos disfrutar “un segundo” de placer y, por lo menos en México, nos escudamos en el dicho “De algo me he de morir” o “Ya lo bailado quién te lo quita” sencillamente para afrontar cínicamente nuestro pecado.

Elena White describe en el libro Consejos sobre el Régimen Alimenticio página 20 y 21: <<Cuando se habla con algunas personas acerca del tema de la salud, a menudo dicen: “Sabemos actuar mucho mejor de lo que lo hacemos”. No se dan cuenta de que son responsables de todo rayo de luz recibido con respecto a su bienestar físico, y que todos sus hábitos están abiertos a la inspección de Dios. La vida física no ha de ser tratada de manera fortuita o descuidada. Todo órgano, toda fibra del ser, han de ser sagradamente preservados de prácticas dañinas.>>

“Dios nos ha tolerado durante el tiempo de nuestra ignorancia, pero tan pronto como la luz brilla sobre nosotros, él nos exige que cambiemos nuestros hábitos destructores de la salud, y que nos coloquemos, en la debida relación con las leyes físicas” (CSRA p. 21)

No quiero que me malentiendas hermano. No te estoy invitando a No saber o a rechazar el conocimiento, porque eso es omisión y también es pecado. Sencillamente te estoy invitando a vivir de acuerdo a la luz que has recibido. Si sabes que algo te daña, que es malo, que va en contra de tu salud, de tu cuerpo o de Dios, simplemente “Mantente de parte de la justicia aunque se desplomen los cielos”.

Salomón, después de toda su sabiduría, de toda su investigación, determinó que “El fin de este asunto es que ya se ha escuchado todo. Teme, pues, a Dios y cumple sus mandamientos, porque esto es todo para el hombre. Pues Dios juzgará toda obra, buena o mala, aun la realizada en secreto.” (Eclesiastés 12:13-14).

Mi oración es que Dios nos dé sabiduría para vivir de acuerdo a la luz que has recibido.