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Principios básicos para conocer a las mujeres.

Posted in El mundo en que vivimos with tags , , , , , , , on 8 marzo 2011 by nutricionespiritual

Madres, amigas, doctoras, genios de lámparas maravillosas que curan todo con un beso y una sonrisa, fuentes de inspiración eterna para músicos, poetas, fotógrafos, pintores y toda clase de artistas. Con sólo una figura hermosa, una cara bonita, una sonrisa o una palabra son capaces de poner el mundo a sus pies mientras que una lágrima suya puede derretir el corazón más duro.

Maestras de la seducción, la coquetería y el encanto, pero al mismo tiempo maltratadas y pisoteadas tantas veces durante siglos. Resistentes por amor.

¿Quiénes son estos seres tan maravillosos? Se llaman Mujeres, aunque la Biblia dice que su nombre real es “varona” porque fue tomada del varón (Génesis 2:23), pero creo que Dios nos hizo un favor al crear a las mujeres de nosotros para recordarnos que no podemos maltratar ni menospreciar aquello que es parte de nosotros.

Muchas veces he pensado que Dios no tenía ninguna necesidad de crear a Eva de una costilla de Adán. Pudo haberla creado, como a él, del polvo de la tierra, pero era necesario que Adán la considerara mucho más que una simple criatura. Eva no era igual que un árbol, un elefante o el río más hermoso del Edén. Eva era como él. Eva era “Hueso de sus huesos y carne de su carne” y por lo tanto, era parte de él.

He tenido la oportunidad de convivir con estos maravillosos seres los últimos años de mi vida y he descubierto que si tan solo nos quitáramos las barreras culturales y emocionales que nos separan como géneros, si tan solo nos olvidáramos de los mitos y los tabúes sociales que nos hemos impuesto, descubriríamos que quizá no son tan complicadas como parece.

Vayamos al primer principio: La mujer es parte del varón y como tal, tiene necesidades que deben ser suplidas. Virginia Henderson (Una reconocida enfermera) propone 14 necesidades básicas del ser humano: Respirar, comer, beber, Eliminación de sustancias perjudiciales, moverse, dormir y descansar, son algunas de ellas. Estas necesidades básicas deben ser suplidas para que una persona exista. Si la mujer es parte de ti, suple sus necesidades.

Todo Casanova sabe que para conquistar una mujer es necesario suplir sus necesidades emocionales, su necesidad de seguridad, su necesidad de ser escuchadas, porque (lean bien esto caballeros) las mujeres DEBEN ser escuchadas. El problema no es durante el cortejo, el principal problema radica en que una vez que conquistamos creemos que esas necesidades ya no deben ser suplidas.

Estas necesidades básicas, no son solo con la pareja, son con cualquier mujer que nos rodea, ya sea nuestra madre, nuestra hija, nuestra esposa, nuestra hermana. No importa quien sea. Mientras sea mujer, debe ser escuchada con atención. No entendemos, como hombres, la importancia de esto, pero las mujeres deben ser escuchadas, no oídas, sino escuchadas y no para que ofrezcamos soluciones a sus problemas, sino simplemente porque es una necesidad.

El segundo principio es que No somos iguales: Nuestros problemas con el sexo opuesto se basan en nuestro desconocimiento del mismo y en nuestra tonta idea de que somos iguales. No hace falta ser genios para darnos cuenta que los hombres y las mujeres no somos iguales, somos distintos física, emocional, psicológica y espiritualmente. Somos seres distintos creados uno de otro y los dos, directamente de Dios.

Durante siglos, y en todas las sociedades, se trató a la mujer como un objeto más, como alguien que no piensa, que no sabe, que no entiende, que sólo sirve para la cocina y para la procreación, mientras que durante los últimos 50 años se trata a la mujer como el ombligo del mundo. Hoy las mujeres gritan a los 4 vientos que son “iguales” a los hombres. ¿No se han visto en un espejo?

Las mujeres no son iguales a los hombres. No podemos buscar la igualdad con alguien que a todas luces es distinto a nosotros. Las niñas no “giran” como los niños, las niñas no “vuelan” como los niños, las niñas no “lloran” como los niños.

Los hombres y las mujeres somos distintos. Lo que ha generado la idea de que somos iguales es la ambigüedad de los caracteres sexuales. Hoy la moda son “hombres con bolso”, mujeres que se emancipan sobre el hombre, madres que les gritan a los padres y hombres que quieren ser mujeres. Lo que realmente deberíamos buscar es la equidad, que se nos trate de la misma manera simplemente porque todos somos creados por Dios.

Hombres y mujeres somos distintos y debemos estar orgullosos de nuestras diferencias aceptando que son las diferencias las que nos hacen complementarios. A los hombres nos cuesta mucho sentir cuando pensamos mientras que a las mujeres les cuesta mucho pensar mientras sienten. Por eso nos necesitamos los unos a los otros.

Sin mujeres, el mundo sería gris, negro o blanco, pero gracias a nuestras diferencias tenemos colores, formas, tamaños, flores, corazones y todas esas cosas que las niñas tienen tiempo para poner. Un departamento de soltero es un asco, pero un hogar es hermoso. Somos distintos, y Gloria a Dios porque lo somos.

Tercer principio: Las mujeres también son hechas a la imagen de Dios. A veces pintamos a Dios como un “anciano” sentado sobre una nube, otras tantas lo pintamos como un hombre bueno que alimenta multitudes, muchas otras como una blanca paloma que desciende del cielo, y aunque todo esto es cierto, quiero recordarte que Dios no es exclusivamente alguna de estas imágenes. Dios es todas ellas.

Cuántas veces Dios se ha mostrado en figuras femeninas como “La mamá de los pollitos” que ha querido juntarlos pero no se dejan, dice que “sufre dolores de parto” por nosotros, “aunque tu padre y tu madre te dejen, Dios no te abandona”.

Dios tiene tantos rasgos masculinos como femeninos porque Él es todo. Simplemente Él es Dios y nosotros, hombres y mujeres, hemos sido creados a imagen suya. El ser humano sólo está completo en pareja pues, como dice Ricardo Arjona, “de pareja vinimos y en pareja hay que terminar”, porque solamente así puede reflejar de mejor manera el carácter de Dios.

Las mujeres nos ayudan a ser mejores personas como nosotros les ayudamos a sentirse realizadas (Aunque a veces ellas digan lo contrario).

Las mujeres son nuestra ayuda idónea, nuestro complemento, el hueso de nuestros huesos y la carne de nuestra carne. Alguien dijo que “La mujer fue creada de la costilla del hombre; no de su cabeza para ser superada, ni de sus pies para ser pisoteada. Fue hecha de su costado para ser igual, debajo de su brazo para ser protegida, y, muy cerca de su corazón para ser amada”.

Ojalá los hombres aprendamos un poquito más de las mujeres. Feliz día internacional de la mujer 2011.

 

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